El maguey tepeztate, de nombre científico Agave Marmorata, es con probabilidad el más interesante de los agaves. Es uno de los más longevos, vive aproximadamente de 15 a 25 años, y prefiere desarrollarse en suelos secos y a poca profundidad, preferiblemente entre rocas y colgando sus pencas. Sus pencas son anchas y retorcidas en su nacimiento y tienen una pequeña ondulación en la punta. Al ser un agave endémico de México, y más específicamente de Oaxaca, su crecimiento y reproducción se limita a las selvas bajas y los matorrales de la Sierra Madre del Sur, desde el extremo oriental del río Balsas hasta el Istmo de Tehuantepec.

Este maguey crece de manera espontánea en pendientes empinadas con suelo rocoso donde, en ocasiones, los agaves crecen colgando de rocas y piedras, haciendo que la extracción de la planta sea muy compleja. Sin embargo, a pesar de las extremas condiciones en las que crece, sus raíces se extienden afirmándose a las rocas, evitando la erosión en época de lluvias.

Tepeztate Grulani es un destilado 100% de Agave Marmorata

Su principal singularidad reside en su largo tiempo de maduración, pues es necesario que pasen entre 25 y 35 años. Este factor, sumado a su adaptación a los terrenos más extremos, se traduce en azúcares finos y asentados que producen sabores dulces y picantes, intensamente vegetales y terrosos.

Mezcal Tepeztate Grulani necesita además alrededor de 25 kg por cada botella. La conjunción entre el tiempo de maduración y la cantidad de maguey que se necesita para degustar una botella de este mezcal hacen que el tiemblo se convierta en un ritual y una fiesta mística. Para nuestro maestro Leo Hernández, es considerado el rey de los mezcales. Cuando es destilado en olla de barro, hay sensación de frescura. En nariz encontramos una gran fuerza mineral, acentos florales.

Compartir